Según un estudio de Eroski Consumer, las entrevistas de trabajo pueden revolverse a veces, para lo que hay que estar preparado.
- Si el entrevistador habla constantemente por teléfono o con otras personas que entran y salen del despacho, no hay que mostrar malestar, sino aprovechar para reflexionar sobre qué se va a decir o tomar notas sobre dónde se interrumpió la conversación.
- Puede pasar que el seleccionador no encuentre tu currículo, así que conviene acudir con otra copia. Y sobre todo, no preocuparse porque no eres el único.
- Si el entrevistador se dispersa y habla de forma constante, hay que intentar aprovechar las pausas para avanzarle las propias competencias y averiguar las necesidades del puesto de trabajo. Incluso le puedes preguntar si le interesaría conocer alguna experiencia concreta.
- - Si el entrevistador expone sólo los aspectos negativos del puesto de trabajo, nunca hay que responder con desánimo y pensar en los aspectos positivos.
- Si el entrevistador no te mira a los ojos durante la entrevista, no te incomodes y respóndele con seguridad mirándole a los ojos y sonriendo.
- Frente a las preguntas directas, es recomendable intentar desarrollar las respuestas lo más concisa y claramente posible.